“Si las puertas de la percepción
quedaran depuradas
todo se abría de mostrar al mundo tal
cual es: infinito”
William
Blake
Pienso que todo artista en algún momento debe salir de su realidad, conocer otras dimensiones o al menos dejar salir las que lleva dentro. En esto consiste la prosa ébrica, en escribir cuando estas ebrio, aprovechar el éxtasis.
He escrito la mayor parte de este poemario estando borracho, y descubrí que hay un punto entre ambas dimensiones o realidades que permite liberar toda esa emoción inquietante que llevas dentro.
El subconsciente se activa como una máquina y el cerebro comienza a germinar ideas que derramas en el papel como un torrente de cerveza sobre tu boca.
"Escribe borracho, edita sobrio" -dijo Ernest Hemingway- Sólo que yo no edito. Yo escribo como una máquina frente a otra máquina.
En esto se basa la prosa ébrica; en escribir las cosas como son, sin reprimir las emociones, sin rebuscar palabras ni crear quimeras en una realidad nefasta como la nuestra.
“No más de lo que es o lo que debe ser”.
No es un modelo de escritura, tampoco la intensión es que sea un estilo de poesía, por lo tanto quienes la escriban no deben considerarse poetas.
*Nótese que los epígrafes son de mi autoría, esto rompe las reglas de la poesía. Algunos de estos poemas los he escrito con la idea de que sean musicalizados,
pues me he inspirado en el ritmo del blues, y algunas canciones de The Doors.
Chilpancingo, Gro. 22 de Febrero del
2013
Aides Dracol
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